Laura Azcurra vino a la Villa de Merlo, San Luis (Argentina) para presentar su obra de teatro “Salir del Ruedo” y estuvimos con ella en una entrevista única:

Mailen: Entre “Lobo” y “Cuéntame cómo pasó” hubo un intervalo importante sin hacer ficción en la TV ¿Qué hiciste en ese periodo?

Laura: Pasó de todo porque estaban pasando cosas internas en mi vida. Con “Lobo” volví a hacer ficción después de la conducción de “Pura Química”. Me di cuenta que hacía 15 años que venía haciendo personajes y quería probar otras cosas. Fue cuando el canal de la Ciudad (de Buenos Aires) me convocó para hacer 2 proyectos que tenían mucho contenido y uno de ellos con un contenido solidario hermoso. También me convocaron de Kimberly Clar que es una empresa que estudia los estados hormonales de la mujer y fue cuando escribí una obra sobre el tema. Puse en juego la dramaturga que había en mí. En el 2014 me llamaron para formar parte de TOC-TOC

M: No te gusta el protagónico pero te tocan roles importante de villana

L: Hice 2 villanas pero que fueron muy contundentes. Los demás roles fueron divinos, amorosos, inocentes, bondadosos. Siempre el villano tiene más protagonismo, cuando un villano pega, a la gente le divierte la maldad porque el villano tiene impunidad. Y en esa impunidad el espectador se ve reflejado, hay un morbo muy particular.  

M: ¿Cómo ves la situación de los actores con la política partidaria actual?

L: Cada actor tiene la libertad, en esta democracia, de poder expresar lo que siente y de jugarse por eso. Hay varios compañeros que se la jugaron por un partido político con la convicción de que los representaba. Yo no me he sentido con esa pasión porque en el campo de la política no me sentí representada al 100% por ninguno. Soy más gris en ese sentido, aparte estamos en un momento en donde está todo muy desbalanceado, todo es blanco o negro y yo no me siento identificada por ninguno de los extremos. Soy más neutral.

M: Laura, para terminar ¿Cómo te recibió Merlo?

L: Me recibió divino. Me recibió como me despidió, con ganas de que vuelva. La primera vez que conocí este lugar, que fue hace 5 años, encontré mucha vitalidad, gente que tiene ganas de hacer cosas, que vibra. Hay mucha gente de Buenos Aires que vino buscando cultura y arte, pero no al mismo ritmo que tiene la ciudad.

                                                   Mailen “Mapu” Sayus

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