Charlamos con el Padre Julio Merediz, quien fue el vice postulador de la causa de canonización del Cura Brochero. Nos cuenta como comenzó este suceso que hoy es histórico y aporta mucho no solo a la religión, sino al turismo de la pequeña ciudad. Incluso nos cuenta un poco de la intimidad que tiene con el Papa Francisco, a quien conoce hace mucho tiempo.

¿Cómo comenzó la gestión para santificar al Cura Brochero?

Comenzó en el año 1968. Despues de su muerte en el año 1914 la gente ya lo consideraba un santo, pero se necesitan testigos originales para testificar su santidad y no se podían encontrar. En el año 1974 se mandó toda la documentación que hay del cura a Roma y el que mando todo esta documentación a fue el actual Papa que en ese entonces era Jorge Bergoglio. Pero para santificarlo se publica la vida documentada, se demuestra que vivió virtudes heroicas en su vida y en el 2004 son aprobadas por Juan Pablo II y a partir de ahí ya la iglesia lo reconoce como algo fuera de lo común, pero tiene que tener 2 milagros: uno para beato y otro para santo y el milagro tiene que ser solamente de sanación. Para determinar eso, pasa por 2 tribunales: uno que es regional (de la zona e donde era el cura) y el otro tribunal es el de Roma, se analizan todo los papeles y el tribunal vota a favor. Tal es así que en el año 2013 lo declaran beato y en el 2016 santo.

¿Cuál es tu rol en la canonización?

Mi rol fue la propagación de la figura de Brochero porque toda la otra parte la hicieron peritos que son especialistas en canones y en leyes. Yo lo propague por toda la Argentina viajando por varias provincias.

¿Cómo esta Villa Cura Brochero después de la santificación?

Es un lugar que no es fácil llegar aunque ahora está todo pavimentado pero ir a Brochero es ir al Cura Brochero. Todos los días hay filas de peregrinos que vienen de todas partes. Ya no se dice más turistas, se dice peregrinos porque toda la gente va a verlo a él y encima un artista de Alta Gracia hizo una escultura de él que parece real y la gente va a sacarte fotos con él.

Sabés Julio que en el museo del Cura Brochero, en donde está toda la historia fotográfica de su santificación, estás vos al final.

(Risas) Si, aparezco yo y la voz de quien habla en el cd que cuenta la historia de Brochero, es la mía. Yo voy todos los 26 de enero porque se recuerda la muerte de él y voy a dar misas y aparte me gusta estar en ese pueblo.

¿Lo conociste al actual Papa?

Sí, fuimos compañeros en la escuela de curas, El Colegio Máximo y después fue mi superior porque tiene 2 años más que yo. Así que lo conozco perfectamente.

Ahora es un figura muy importante pero ¿Tenes alguna anécdota con él?

Un día vino a visitarme a Trujuy y yo en ese momento vivía en un salón comunitario que tenía fibra de cemento en el techo y en un sofá cama, entonces el me pregunta si no pasaba frío y yo le dije que sí y al día siguiente apareció con una estufa. Esos detalles son los que hacen a Bergoglio y él sigue siendo igual porque nunca cambio por más que es Papa ahora.